¿Acabas de quedarte embarazada o estás a punto de ser madre o padre? Entonces seguro que un cambiador está en tu lista de deseos. Es un accesorio imprescindible para cambiar el pañal, asear, bañar o vestir a tu bebé. Elegir un buen cambiador es importante: aumenta la comodidad de tu bebé y también facilita tu rutina de cuidados diaria.
Cambiador de baño o cambiador para vestir
Un cambiador también se conoce como colchoneta de baño o para vestir. Puedes usarlo tanto para bañar y vestir a tu bebé como de cambiador para cambiarle el pañal. Sin embargo, algunos cambiadores son más adecuados como colchoneta de baño o para vestir.
Piensa para qué vas a usar el cambiador. ¿Lo usarás solo como cambiador o también bañarás a tu bebé sobre él? Esto determinará qué características tendrán más peso a continuación.
4 aspectos cruciales al elegir un cambiador
Dimensiones del cambiador
Un cambiador tiene unas dimensiones estándar de 70 cm de largo, 50 cm de ancho y 10 cm de alto que encajan en la mayoría de las cómodas. ¡Pero atención! Estas dimensiones pueden variar a veces. Así que asegúrate de que tu cómoda tenga un poco de espacio libre para colocar sobre ella el cambiador o la colchoneta de baño y los artículos imprescindibles.

Grosor del cambiador
El grosor óptimo varía entre 8 y 12 cm. La comodidad, la portabilidad y la opción de almacenamiento que desees del cambiador determinan el mejor grosor a elegir. Un cambiador fino es fácil de llevar y guardar, pero ofrece menos amortiguación y sujeción que uno más grueso. Por eso, elige un grosor de al menos 10 cm. Así, tu bebé estará cómodo durante el cambio y el cuello quedará suficientemente sujeto.

Cambiador con o sin funda
Cambiar pañales, una tarea diaria que a veces es un verdadero fastidio. Un cambiador como Softy, que se puede usar sin funda, no es ningún lujo. Con un cambiador sin funda, no tienes que lavar la funda ni comprar fundas desechables cada vez que cambias a tu bebé. Esto no solo te ahorra tiempo y trabajo, sino también dinero en fundas a juego. Además, un cambiador sin funda es más adecuado para usarlo como colchoneta de baño, porque de lo contrario la funda se empapa. En algunos casos, la espuma es impermeable y se limpia fácilmente. Este tipo de cambiador es un poco más caro que un cambiador con funda, pero de media dura más.
Un cambiador con funda puede resultar más cálido y suave para el bebé que uno sin funda. Suele ser más ligero y se puede llevar fácilmente de viaje, a casa de los abuelos o de los amigos. Por otro lado, su ligereza y su material menos resistente pueden hacer que el cambiador resbale más fácilmente y también que resulte menos cómodo para el bebé. Por eso, este tipo de cambiador se usa sobre todo para salidas.

Elige bordes elevados
¡La seguridad ante todo! En un cambiador, unos bordes altos y elevados son imprescindibles, ya que tu pequeño no suele quedarse quieto mientras lo bañas, lo vistes o le cambias el pañal. Además, también evita que el agua u otros líquidos menos agradables se escurran del cambiador.

Material del cambiador
Lo mejor es que el material de un cambiador sea repelente al agua. Esto te ahorra muchas molestias mientras bañas o cambias a tu bebé. Para un cambiador sin funda, elige una espuma que sea firme pero a la vez suave y cálida al tacto. Así, tu bebé estará cómodo y podrás cambiar a tu hijo o hija fácilmente. En un cambiador con funda, la tela de la funda es importante. La gama de fundas de cambiador varía en grosor y algunas son resistentes a las salpicaduras.

Entonces, ¿aún estás buscando un cambiador adecuado para tu bebé? No olvides tener en cuenta estas 5 características a buscar en un cambiador:
- Las dimensiones estándar de 70x50x10 cm son suficientes en la mayoría de los casos
- Un grosor de 10 cm proporciona suficiente sujeción y amortiguación
- Un cambiador sin funda suele ser más práctico y duradero
- Elige bordes altos y elevados para mayor seguridad y comodidad
- Elige un material repelente al agua que sea resistente y a la vez agradable al tacto